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Mitos falsos sobre los embutidos

Mitos falsos sobre los embutidos
  • Los embutidos no aportan nutrientes - ¡Falso!

En Casademont estamos encantados de recordaros a menudo los aportes nutricionales de los embutidos. ¡Y no es para menos! Son alimentos ricos en proteínas de alta calidad, que además proporcionan todo tipo de vitaminas y minerales, como hierro, zinc, calcio, fósforo, magnesio, potasio y vitaminas del tipo B.

Todos estos nutrientes contribuyen al correcto funcionamiento del organismo y suponen una fuente de energía en todas las etapas de crecimiento.

  • Los embutidos tienen gluten y lactosa - ¡Falso!

Algunas casas de embutidos utilizan aditivos que contienen gluten. En Casademont, sin embargo, tenemos el compromiso de avanzar hacia una producción libre de alérgenos. ¡Los embutidos Casademont son totalmente libres de gluten y de trazas!

La lactosa es otro de los aditivos comunes que pueden provocar intolerancias en algunas personas. Por esta razón, algunos embutidos Casademont son libres de lactosa (por ejemplo, los embutidos cocidos no loncheados). Los embutidos cocidos y loncheados de Casademont tampoco tienen lactosa, aunque sí que pueden contenter trazas.

En cualquier caso, recomendamos revisar siempre las etiquetas de producto.

  • Los embutidos son malos para la salud - ¡Falso!

Algunas personas piensan que los embutidos son malos para la salud; tienen la creencia de que todos los embutidos son altamente grasos y que son alimentos altamente procesados. Estas ideas son fruto de la generalización. Existe una gran diversidad de embutidos, con ingredientes y procesos de elaboración variados entre sí. Por ejemplo, el chorizo tiene un contenido elevado de grasa, mientras que el pavo es un embutido magro. El fuet, por otro lado, es un embutido curado, mientras que la mortadela y el jamón york son cocidos.

Es cierto que las carnes procesadas pueden contener conservantes como los nitritos y los nitratos, que en un consumo desproporcionado pueden afectar a la salud.

Sin embargo, la indústria alimentaria relacionada con la fabricación de embutidos se rige siempre por los límites máximos establecidos por los organismos sanitarios internacionales.

Como dice el saber popular: todos los alimentos, consumidos en exceso, pueden hacernos daño. La clave para disfrutar está en consumir de todo, y siempre con moderación.

  • Los embutidos están hechos con desperdicios de carne - ¡Falso!

Tradicionalmente, los embutidos se hacían para conservar la carne de la matanza durante todo el año. Es verdad que algunos tipos de embutidos aprovechan una gran parte del despiece del animal, pero eso no significa que se trate de desperdicios. Todas las partes que se aprovechan tienen una utilidad o un valor nutricional en sí mismas.

Si elegimos una marca como Casademont, el saber hacer artesanal, así como la calidad y la trazabilidad de todos los procesos de elaboración y de los ingredientes, están totalmente garantizados.

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